Inicio > Aeronáutica, Boeing > Una mirada en los ensayos de vuelo del Boeing 787 Dreamliner

Una mirada en los ensayos de vuelo del Boeing 787 Dreamliner

Este fin de semana se marcó un hito importante para el nuevo Boeing 787 Dreamliner. Por primera vez la aeronave de ensayos (flight-test aircraft) fue autorizada a volar en todo el rango de rendimiento. Es un paso crucial para Boeing en sus esfuerzos por recibir la autorización de inspección estándar -Type Inspection Authorization- de la administración de aviacion civil o FAA -Federal Aviation Administration- para el tan esperado avión comercial.

El viernes, Wired.com estuvo la sala de telemetría de Boeing durante el final de los ensayos de aleteo en vuelo junto con el equipo de ingenieros que han trabajado tan duro con los pilotos Mike Carriker y Regis Hancock a bordo del 787 ZA001. A medida que los pilotos ejecutan ensayo tras en ensayo, los ingenieros en tierra estudian cuidadosamente los monitores y, sí, también las tablas registradas en tiras de papel para asegurar de que las oscilaciones introducidas en los controles de vuelo son eficazmente amortiguadas y la aeronave es segura para volar en todas sus superficies de vuelo.
Los ensayos de aleteo son cruciales para cualquier desarrollo de una aeronave. Las pruebas garantizan que las pequeñas oscilaciones tengan lugar a una frecuencia natural en las superficies de vuelo y que los controles de vuelo no las incrementen hasta el punto donde puedan ser destructivas o causar fallos estructurales.
Los ingenieros diseñan una aeronave de manera que estas oscilaciones sean amortiguadas por si solas sin ayuda del piloto. Hay numerosos ejemplos en toda la historia de la aviación donde el aleteo es la causa de  problemas, incluyendo accidentes. Pero actualmente con los rigurosos ensayos de vuelo, hoy en día es un problema extremadamente raro en aviones.

El vicepresidente de Boeing, Randy Tiseth,  dijo el viernes en su blog que “El equipo técnico ha hecho una evaluación inicial de los tatos y no podrían estar más satisfechos con el rendimiento del 787. Las amortiguaciones fueron las esperadas y el aeroplano respondió correctamente según el informe de los pilotos.

El ZA001 partió de las tierras de Boeing, justo en el sud del centro de Seattle, a las 10:15 de la mañana del viernes. Después de observar como las famosas alas flexibles y arqueadas desaparecían en la distancia, asistimos al final de los ensayos de aleteo desde dentro de la sala de telemetría de Boeing.

La sala de telemetría  (todos en el grupo de ensayos de vuelo la llaman “TM Room”) es un lugar sin ventanas. A pesar del inconveniente, tiene la mejor vista de cualquier sitio para observar el programa de ensayos -exceptuando la cabina de vuelo, quizás en tierra es donde hay más información disponible.

“Confirmo que estamos en Echo 921”

La voz desde el ZA001 es calmada y segura tal y como llega por los        auriculares de la “TM Room”. La voz de la cabina junto con la de los        ingenieros pasó a ser tan regular como el típico recordatorio de              tenga cuidado con sus pertenencias en los aeropuertos.

“Buena configuración” dice un ingeniero cuidadosamente observando su pantalla y comunicandose con el director de ensayos de vuelo  Scott Peterson quien está cerca sentado.

“Buena configuración  para 921 Echo, comienza el barrido” transmite Peterson quien es el único que comunica con la cabina.

Carriker y Hancock  están actualmente volando hacia el este a algo más de 15.000 pies en las vecindades de Wilbur, Washington, 150 millas al este de Seattle.  Ellos volarán una serie de largos, recorridos este-oeste por el norte de Washington durante más de 3 horas.

“Empieza el barrido,  3-2-1 iniciamos”

Con esto, los pilotos comienzan una de las muchas condiciones de ensayo que se realizan de un plan de varias paginas de grosor y colocado enfrente de cada ingeniero en la sala.

“Buen comienzo” confirma el ingeniero.
La “TM Room” es usada por Boeing sobre todo  durante las primeras etapas de los ensayos de vuelo de aeronaves nuevas. El avión en si mismo está equipado con numerosos instrumentos y aparatos de grabación, pero en el ensayo inicial de solvencia, que fue completado en Enero, así como en la pruebas de flameo (aleteo), sólo los pilotos están a bordo de la aeronave.
Así, a fin de supervisar las pruebas, la información de numerosos sensores, acelerometros y otros dispositivos deben ser enviadas a los ingenieros en tierra. Esto se logra a mediante una visión directa a la camioneta de telemetría, que parece una mezcla entre una furgoneta de TV y una caravana.

La camioneta TM ha sido estacionada en el centro de Washington  cerca del lago Moses durante los vuelos del viernes. Desde allí pueden establecer contacto con el aeroplano en la mayor parte de la trayectoria del vuelo, perdiendo únicamente el contacto en los cambios de sentido del principio y final de los rumbos este-oeste.

Caminando el viernes hacia la sala de telemetría, estaba claro cual ha sido la actividad principal estas primeras semanas. Una simple firma en la puerta parece casi innecesaria  para na compañía ansiosa de entregar su último avión comercial a los cliente.
“Sala Reservada, Ensayos de aleteo del ZA001, 13 de Febrero – 20 Marzo de 2010”. El equipo acabó un día antes.
De hecho la firma es necesaria porque el 787 no es el único avión nuevo en el que el equipo de ensayos de Boeing está trabajando ahora mismo. El nuevo 747-8 está también bajo pruebas y necesita el uso de la sala TM.
Para evitar las clásicas disputas de oficina sobre quien va a pillar los buenos equipos, Boeing instaló una segunda sala de telemetría justo al final del pasillo. Incluso logró encontrar suficientes impresoras para equipar completamente la sala, a pesar de que los aparatos son un poco anticuados.
“Somos de la vieja escuela para cosas así” dice Byron Billingsley.
Durante más de 30 años, Bllingsley ha estado trabajando en el grupo de ensayos de vuelo en Boeing. El dice que las tiras de tablas les dan la posibilidad de leer rapidamente el historial de varios parámetros de una forma que no podrías en una una pantalla de ordenador. A lo largo del vuelo del viernes, los ingenieros estuvieron constantemente alcanzando más y aprovechando el papel tal y como salía de la impresora Astro-Med para ayudar con varios metros de papel adecuadamente plegados sobre la mesa.

“Bien gente, está saliendo de la vuelta, así que preparados” Scott Peterson dece preparando a toda la sala para el siguiente ensayo.

ZA001 se encuentra en el extremo este dela pista cerca de Spokane. Está realizada la vuelta hacia el oeste y Carriker y Hancock están a punto de empezar la siguiente condición en la ficha de pruebas.

“Y su configuración está confirmada, empieza a pulsar”
“Comienzo a pulsar, 3-2-1 adelante” contesta desde la cabina.
“Completado”.
“Armar / desarmar”.
“Controles de vuelo, buena pulsación”
“Flameo amortigüandose bien, pasa a la siguiente condición”.
Y repita.

Billingsley apunta a una mesa en el centro de la sala, “esas son todas las personas para las dinámicas estructurales”. El grupo está sentado debajo de un par de televisores panorámicos con gráficos de la disminución de las oscilaciones. “Están buscando a tiempo una serie de parámetros así como el dominio de las frecuencias” dijo Billingsley.

Los ingenieros de la mesa monitorizan cuidadosamente los datos tal y como fluyen en un ratio de 15 megabits por segundo. Ellos calculan los coeficientes de amortiguación  asegurandose que están listos para el siguiente ensayo.

Todos en esta sala tienen una función: hay gente validando la velocidad, altitud y rendimientos. Otros comprueban que el avión esté adecuadamente configurado asegurandose que obtenemos los datos correctos. Durante las pruebas del viernes todo el mundo en la sala supervisa tareas específicas de los ensayos de aleteo. Durante otras pruebas, propulsión, por ejemplo, el grupo sería diferente.

La sala de telemetría es un lugar muy tranquilo y reservado. No hay una sensación de excitación o de peligro. De hecho, aunque puede ser fascinante ver todos los datos que fluyen y escuchar la conversación con la cabina del piloto, puede ser visto como aburrido aún para amantes de la aviación.

“Nuestro intento es hacerlo aburrido”, dice Billingsley con cierto orgullo. “No es que sea nuestro lema” añadió, “pero nos pagan por ver pintura seca por mucho tiempo. A veces literalmente”.

“Y el Boeing 001, buena pulsación, libre para la configuración de tango…”

Sim flight 787 flutter test

Via: Wired

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: